La historia de mi abuelo, marcada por la guerra civil

Elaborado por “1º_bach_2”
Alumno/a de Ciencias Sociales de Hª del Mundo Contemporáneo (1º Bach.) del IES “Trinidad Arroyo” de Palencia
, curso 2010-2011.


Voy a relatar la vida de mi abuelo, que define muy bien lo que ocurrió durante la Guerra Civil Española y la Posguerra.

Mi abuelo nació en Villaviudas en 1924, era el mayor de cuatro hermanos. Siempre le he escuchado contar lo triste que fue su infancia ya que a los 11 años [los franquistas] mataron a su padre, como a muchos otros del pueblo durante la guerra civil y tuvo que sacar adelante a sus tres hermanos pequeños junto con su madre. Todos pasaron mucho hambre ya que les quitaron las pocas tierras que tenían y, además, como mi abuelo tenía 11 años, no le daban trabajo.

Después de la guerra consiguió trabajo como jornalero pero fue muy duro ya que trabajaba de sol a sol y no dejaba de ser un niño, además este oficio no daba suficiente dinero como para alimentar a cinco bocas. En 1948, una de las hermanas de mi abuelo enfermó con las fiebres tifoideas y como la medicina que necesitaba no la había en España, consiguieron traerla de contrabando desde Alemania, pero era muy cara y mi abuelo no tenía dinero para pagarla, así que tuvo que pedirle a su “patrón” tres meses de su sueldo por adelantado, con tan mala suerte que cuando llegó la medicina, fue demasiado tarde y su hermana ya había muerto, pero el dinero ya le había perdido y otra vez lo volvieron a pasar mal económicamente.

En el año 1952, mi abuelo se casó con mi abuela; contrajeron matrimonio antes de lo que pensaban debido a que el tercer hermano de mi abuelo, tenía que ir a la mili y al ser su madre viuda, se libraba pues se quedaba de cabeza de familia, aunque al poco tiempo se tuvo que casar y se marchó a trabajar a Alemania.

[…] En 1964 nació mi madre, a la cual la llamaron así porque así se llamaba la madre de mi abuelo y ya no tuvieron ningún hijo más, ya que el parto fue muy duro, pues en aquella época los hijos se tenían en casa y asistían a la parturienta las vecinas. Gracias a que mi abuelo y mi abuela trabajaron de jornaleros en el campo, a mi madre nunca la faltó de nada, aunque tampoco tuvo excesos.

Pasaron los años y mi abuelo siguió trabajando para el mismo patrón y además muchos domingos también trabajaba para otros labradores del pueblo, es decir, no descansaba ningún día de la semana.

El 20 de noviembre de 1975 muere en Madrid Francisco Franco y el 22 de noviembre Juan Carlos I de Borbón fue proclamado rey de España de acuerdo con la Ley de Sucesión. Las elecciones generales legislativas de España de 1977 fueron el 15 de junio, 41 años después de las últimas elecciones generales de España celebradas durante la Segunda República. Mi abuelo en estas elecciones no votó por miedo y pensando en qué pasaría después, pues aún estaba presente la muerte de su padre en la guerra y de otros tantos por motivos políticos. El entonces presidente Adolfo Suárez, nombrado por el rey en 1976 para conducir la reforma política ganó estas elecciones con el partido Unión de Centro Democrático.

El 23 de febrero de 1981, al anochecer, llegó mi abuelo de trabajar muy asustado diciendo que algo había pasado en el Congreso de los diputados. Mis abuelos y mi madre, que entonces tenía 16 años, pusieron la televisión y se enteraron de que unos guardias civiles, a cuyo mando se encontraba el teniente coronel Antonio Tejero, entraron con fusiles en el Congreso y dieron orden de que todos los diputados se tirasen al suelo. Mi abuelo se dio pronto cuenta de que era un golpe de Estado y el miedo le entró en el cuerpo pensando en el 18 de julio del 36. A la una de la madrugada del 24 de febrero, el rey intervino en televisión para demostrar su firmeza contra los golpistas, defender la Constitución española y llamar al orden a las Fuerzas Armadas. A partir de ese momento, el golpe se dio por fracasado.
La noche del 23F algunos vecinos de Villaviudas se fueron de sus casas a Palencia también por miedo.

A raíz del intento de golpe de Estado, la democracia y la monarquía salieron poderosamente reforzadas entre la población y los medios políticos.

Exhumaciones en la Carcavilla

El verano pasado, 1 de agosto, mi abuelo, con 85 años, pudo enterrar a su padre y el hermano de este en el cementerio de Villaviudas. Después de 74 años, sus restos fueron encontrados junto a otros 17 fusilados durante la guerra en el parque de la Carcavilla de Palencia. Estas exhumaciones se han podido hacer por la ley de Memoria Histórica de España, que es una ley aprobada el 28 de julio del 2006 y con esta se reconocen y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra a la dictadura.

Esta es la vida de mi abuelo; ha sido muy triste pero ahora en su vejez vive muy bien y solo pide que no pase nadie lo que él pasó por una guerra sin sentido.

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