2005: de España a China y…

Elaborado por “2º_eso_12-13_2” – Alumno/a de Ciencias Sociales de 2º ESO del IES “Trinidad Arroyo” de Palencia, curso 2012-2013.

El tema de mi trabajo es la migración de dos personas conocidas en mi familia, una mujer a la que llamaremos M. y un hombre al que llamaremos J..

M. es una persona palentina, licenciada en filología inglesa, que estudió sus dos últimos años en La Universidad de Virginia (USA), una vez finalizados sus estudios volvió a Palencia. Habla castellano, inglés y francés.

J. es una persona catalana (de Barcelona), diplomado en comercio exterior, que desde que tenía uso de razón, en vacaciones viajaba por el mundo con su padre, intermediario de Comercio de productos diversos y mayorista de mercancías no perecederas. Habla castellano, inglés, francés y catalán.

En el año 2003, J. migra a Palencia procedente de Barcelona, ya que le ofrecen trabajo en una empresa textil palentina, que está empezando a exportar, y que quiere empezar a elaborar su género en China, por el bajo coste de la mano de obra.

A M. la acaban de contratar en esa empresa para el departamento de exportación, ya que habla tres idiomas y ha vivido en el extranjero. Persona inquieta y trabajadora.

En la empresa están contentos con ellos, sobre todo con J., que enseguida empieza a viajar. Tiene experiencia en diferentes mercados internacionales en la compra, venta, finanzas y requisitos legales. Y además contactos exteriores que le vienen de familia. Comienza a hacer gestiones para la fabricación en China. Le nombran director de importación.

En el año 2005 J. y M. se han hecho pareja, M. no está muy contenta en Palencia y cree que no está bien considerada en la empresa. J. está todo el día viajando.

Deciden romper con todo y comenzar su andadura, migran a Shangai.
¿Porqué China? Por el bajo coste de la mano de obra, son muy trabajadores y tienen gran capacidad de aprendizaje.
¿Por qué Shangai? Porque Shanghai es la capital económica de China. Estaba experimentando un espectacular crecimiento financiero y turístico, siendo sede de numerosas empresas multinacionales y el mayor puerto del mundo por volumen de mercancías.
Alquilan un piso para vivir, y la planta baja como oficina, llenos de ilusión comienzan su trabajo: creación legal y supervisión de las filiales en China, así como de las ventas y compras para empresas españolas. Búsqueda de fabricas en China, Corea e Indonesia y seguimiento de los pedidos, calidades y pagos.

Pero China tiene sus ventajas e inconvenientes:
Cosas buenas, si aguantas los primeros meses, China te enseñará templanza, te ayudará mucho a encontrarte a ti mismo, a aprender cosas nuevas, a quitar el estrés de tu vida.
Por otro lado, Shanghai es cara para vivir y además está el idioma: en un año sólo aprenderías a un nivel básico con cinco horas diarias, porque hay un montón de dialectos.

En el año 2008 se dan cuenta que las cosas no son como pensaban, cada vez son más las personas y empresas de otros países que se sienten atraídas por venir a Shanghai, un importante centro económico internacional.

Entre 2009 y 2010 se plantean volver a España porque se agota el atractivo chino. China se ha convertido en un productor de calidad, ha aprendido rápido, ha invertido mucho en tecnología, las fábricas son mucho más avanzadas, la mano de obra ya no es tan barata, no necesitan a los occidentales para salir adelante. Es más, los chinos comienzan a venir a Europa.
Pero se dan cuenta que el momento no es el idóneo: la economía española ha sufrido una caída, estamos en un período de recesión y crisis, las administraciones públicas recortan y recortan sus presupuestos, y la gente no consume, aumenta el paro, aumentan los impuestos.

Por todo ello, J. y M. piensan en otra opción: abrir un restaurante en Shanghai. Además el hermano de M., que ha perdido su trabajo en España, decide unirse a ellos en su nuevo proyecto, y migra a Shanghai.
El nombre del restaurante es muy español: Olé. Sirve un sinfín de platos de sushi, sashimi y teppanyaki, acompañado por tokkuri, después tokkuri de sake. Pero el trío de los propietarios le dan un toque español: las croquetas son la especialidad de la casa, se ofrece jamón, pollo, carne, huevos o relleno simple y rellena de bechamel, tortilla de patata, y por supuesto, J. no quiere perder sus raices: “el pan tumaca” típico catalán.
Lamentablemente, el proyecto no sale bien, en palabras de J.: No pretendas venir a imponer o cambiar nada. Es necesario adaptarse y aceptar que hay un abismo entre su cultura y la nuestra.

Ahora mismo, los tres están valorando seriamente un nuevo reto: migrar a Cuba. ¿Porqué? Consideran que es una tierra de negocios por descubrir, quizá en sectores como el turismo y por qué no restaurantes y diversión. Una ventaja muy grande: el idioma. Segunda ventaja que contemplan: no son tan diferentes a los españoles en cuanto a cultura, cocina, pensamiento,….

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