2005: de España a China y…

Elaborado por “2º_eso_12-13_2” – Alumno/a de Ciencias Sociales de 2º ESO del IES “Trinidad Arroyo” de Palencia, curso 2012-2013.

El tema de mi trabajo es la migración de dos personas conocidas en mi familia, una mujer a la que llamaremos M. y un hombre al que llamaremos J..

M. es una persona palentina, licenciada en filología inglesa, que estudió sus dos últimos años en La Universidad de Virginia (USA), una vez finalizados sus estudios volvió a Palencia. Habla castellano, inglés y francés.

J. es una persona catalana (de Barcelona), diplomado en comercio exterior, que desde que tenía uso de razón, en vacaciones viajaba por el mundo con su padre, intermediario de Comercio de productos diversos y mayorista de mercancías no perecederas. Habla castellano, inglés, francés y catalán.

En el año 2003, J. migra a Palencia procedente de Barcelona, ya que le ofrecen trabajo en una empresa textil palentina, que está empezando a exportar, y que quiere empezar a elaborar su género en China, por el bajo coste de la mano de obra.

A M. la acaban de contratar en esa empresa para el departamento de exportación, ya que habla tres idiomas y ha vivido en el extranjero. Persona inquieta y trabajadora.

En la empresa están contentos con ellos, sobre todo con J., que enseguida empieza a viajar. Tiene experiencia en diferentes mercados internacionales en la compra, venta, finanzas y requisitos legales. Y además contactos exteriores que le vienen de familia. Comienza a hacer gestiones para la fabricación en China. Le nombran director de importación.

En el año 2005 J. y M. se han hecho pareja, M. no está muy contenta en Palencia y cree que no está bien considerada en la empresa. J. está todo el día viajando.

Deciden romper con todo y comenzar su andadura, migran a Shangai.
¿Porqué China? Por el bajo coste de la mano de obra, son muy trabajadores y tienen gran capacidad de aprendizaje.
¿Por qué Shangai? Porque Shanghai es la capital económica de China. Estaba experimentando un espectacular crecimiento financiero y turístico, siendo sede de numerosas empresas multinacionales y el mayor puerto del mundo por volumen de mercancías.
Alquilan un piso para vivir, y la planta baja como oficina, llenos de ilusión comienzan su trabajo: creación legal y supervisión de las filiales en China, así como de las ventas y compras para empresas españolas. Búsqueda de fabricas en China, Corea e Indonesia y seguimiento de los pedidos, calidades y pagos.

Pero China tiene sus ventajas e inconvenientes:
Cosas buenas, si aguantas los primeros meses, China te enseñará templanza, te ayudará mucho a encontrarte a ti mismo, a aprender cosas nuevas, a quitar el estrés de tu vida.
Por otro lado, Shanghai es cara para vivir y además está el idioma: en un año sólo aprenderías a un nivel básico con cinco horas diarias, porque hay un montón de dialectos.

En el año 2008 se dan cuenta que las cosas no son como pensaban, cada vez son más las personas y empresas de otros países que se sienten atraídas por venir a Shanghai, un importante centro económico internacional.

Entre 2009 y 2010 se plantean volver a España porque se agota el atractivo chino. China se ha convertido en un productor de calidad, ha aprendido rápido, ha invertido mucho en tecnología, las fábricas son mucho más avanzadas, la mano de obra ya no es tan barata, no necesitan a los occidentales para salir adelante. Es más, los chinos comienzan a venir a Europa.
Pero se dan cuenta que el momento no es el idóneo: la economía española ha sufrido una caída, estamos en un período de recesión y crisis, las administraciones públicas recortan y recortan sus presupuestos, y la gente no consume, aumenta el paro, aumentan los impuestos.

Por todo ello, J. y M. piensan en otra opción: abrir un restaurante en Shanghai. Además el hermano de M., que ha perdido su trabajo en España, decide unirse a ellos en su nuevo proyecto, y migra a Shanghai.
El nombre del restaurante es muy español: Olé. Sirve un sinfín de platos de sushi, sashimi y teppanyaki, acompañado por tokkuri, después tokkuri de sake. Pero el trío de los propietarios le dan un toque español: las croquetas son la especialidad de la casa, se ofrece jamón, pollo, carne, huevos o relleno simple y rellena de bechamel, tortilla de patata, y por supuesto, J. no quiere perder sus raices: “el pan tumaca” típico catalán.
Lamentablemente, el proyecto no sale bien, en palabras de J.: No pretendas venir a imponer o cambiar nada. Es necesario adaptarse y aceptar que hay un abismo entre su cultura y la nuestra.

Ahora mismo, los tres están valorando seriamente un nuevo reto: migrar a Cuba. ¿Porqué? Consideran que es una tierra de negocios por descubrir, quizá en sectores como el turismo y por qué no restaurantes y diversión. Una ventaja muy grande: el idioma. Segunda ventaja que contemplan: no son tan diferentes a los españoles en cuanto a cultura, cocina, pensamiento,….

Mi abuela, con 15 años, emigró a Bilbao en 1958

Elaborado por “2º_eso_12-13_1” – Alumno/a de Ciencias Sociales de 2º ESO del IES “Trinidad Arroyo” de Palencia, curso 2012-2013.

Mi abuela materna nació en Baltanás (Palencia),; cuando tenía 15 años se marchó a trabajar a Bilbao (Vizcaya) en el año 1958, porque en Baltanás no había trabajo, ni fábricas ni industrias. En Baltanás la mayor parte de la gente en esa época vivía de la agricultura o de la ganadería. Mi abuela lleva en Bilbao viviendo desde entonces.
Allí se casó con mi abuelo, que era natural de Bilbao, aunque toda su familia era de Navarra, y allí nació mi madre y sus hermanos.
Mi abuela trabajó en algunas fábricas de alimentación y textiles de Bilbao, y casi toda su vida en Ferrocarriles Vascos. Y mi abuelo trabajó toda la vida de pintor.
Como mis otros abuelos, la causa que originó la migración fue la búsqueda de trabajo y el poder mejorar en la vida, que en aquellos años parece ser que fue muy difícil en España y parte del dinero ganado era para ayudar a la familia.
Mi abuela comenta que aunque la distancia de Baltanás a Bilbao no era muy grande solo 240 kilómetros, la situación era completamente distinta y en el País Vasco no se notaba la pobreza que podía haber en muchos lugares de España. Que en el País Vasco siempre había trabajo y aunque había que hacer muchas horas trabajando la gente vivía de un modo distinto al de otros españoles.
En la zona de Baltanás y de la provincia de Palencia, hubo muchísimas personas que emigraron al País Vasco en busca de trabajo.

LO QUE OPINAN MIS ABUELOS DE LAS MIGRACIONES

Aunque ya he puesto muchas de las opiniones de mis abuelos, que son ellos los que me han contado su vida para poder hacer este trabajo, voy a poner lo que considero que es lo más importante.

*Mi abuela materna: Que cuando era joven tuvo que decidir si irse a buscar trabajo al extranjero o al País Vasco, que es donde solían ir las personas de la zona de Baltanás. Que el cambio fue difícil pero al no cambiar el idioma resultó más fácil. Que en Bilbao, tuvo que trabajar mucho y muchísimas horas, pero que se vivía bien en comparación con la manera de vivir en Baltanás. Que gran parte del dinero que ganaba lo mandaba a sus padres y hermano a Baltanás para poder seguir hacia adelante.

*Mi abuelo materno: Que no emigró porque él vivía en Bilbao donde conoció a mi abuela, siempre decía que en Bilbao se recibía bien a todas las personas vinieran de donde vinieran. El estaba contento de que mi abuela emigrase porque así la conoció a ella.

Mis abuelos emigraron a Alemania en los años 60

Elaborado por “2º_eso_12-13_1” – Alumno/a de Ciencias Sociales de 2º ESO del IES “Trinidad Arroyo” de Palencia, curso 2012-2013.

Mis abuelos paternos emigraron a la localidad de Pfronten-Ried en Múnich-Baviera (Alemania) en el año 1963, cuando mi abuelo tenía 20 años y mi abuela 17 años. Allí estuvieron hasta el año 1968, en que regresaron a España.
Mis abuelos nacieron en dos pueblos pequeños de la provincia de Segovia. En esos pueblos pequeños y en toda la Zona de Castilla en aquellos años, no había trabajo, no había fábricas ni industrias y las familias pasaban muchos problemas económicos, por ese motivo al no tener trabajo en España, mis abuelos decidieron irse a Alemania, junto con mis abuelos se fue una hermana de mi abuela que luego se casó con un alemán y se quedó a vivir allí.
Mi abuelo muchas veces dice que en la época en la que él era pequeño, se pasaba mucha hambre, que había mucha pobreza y que después de la Guerra Civil de España, la situación fue muy difícil. Que los españoles se marchaban al extranjero a buscar trabajo (Argentina, Alemania, Holanda, Suiza) o a otras zonas de España donde había industria (País Vasco o Cataluña).
Mis abuelos y la hermana de mi abuela desde el año 1963 al 1968, estuvieron trabajando en una fábrica en la que se hacían compases y otros objetos de hierro, acero o aluminio. Allí trabajaban más de 10 horas al día y bastante parte del dinero que ganaban lo mandaban a España para ayudar a la demás familia que se quedaba aquí.
Trabajaban de lunes a sábados y sólo descansaban los domingos. Se levantaban muy pronto por las mañanas a las cuatro de la mañana y hasta las 3 de la tarde no llegaban a casa.
El tiempo en la localidad de Pfronten-Alemania donde estuvieron mis abuelos, era de mucho frío y nevadas a diario por la proximidad de los Alpes, esta localidad estaba al sur de Alemania, muy cerca de la frontera de Austria y de Italia. Mis abuelos dicen que solo hacía buen tiempo de junio a septiembre y que el resto del tiempo siempre estaba nevando y con mucho frío.
En Alemania nació mi tía en 1966; es Alemana, aunque cuando era pequeña mis abuelos la trajeron al pueblo a Segovia donde la cuidaban mis bisabuelos, ya que mis abuelos se quedaron en Alemania para poder trabajar y ganar más dinero para después venirse a España.
Como dice mi abuelo, después de hacer un poco de dinero, en 1968, volvieron a España y mi abuelo se hizo Guardia Civil.
La hermana de mi abuela se casó en Alemania y tuvo dos hijos y sigue viviendo en Pfronten-Ried. Me dice mi abuelo que cuando una mujer se casa en Alemania, pierde sus apellidos y solo tiene el apellido de su marido.

LO QUE OPINAN MIS ABUELOS DE LAS MIGRACIONES

*Mi abuelo paterno: Que los tiempos eran muy difíciles, que no había trabajo y que se pasaba hambre. Que había que buscar trabajo para mejorar, ganar dinero y lo que ellos consideraban lo más importante AYUDAR A LA FAMILIA que se quedaba aquí.

Mi abuelo dice que hay que ayudar a las personas que vienen de otros países a España a trabajar, porque es una situación difícil ir a otro país donde no se conoce a nadie y empezar una nueva vida.

*Mi abuela paterna: Que la costó mucho el cambio, que eran distintas costumbres, el idioma, la forma de vivir, los distintos horarios que en España (se levantaban muy temprano, comían a las 12 de la mañana, cenaban a las 6 de la tarde y a las 8 de la noche se iban a dormir). Que llevaba muy mal el clima por el frío que hacía en Alemania. Dice que las personas de allí de Alemania, les trataban muy bien. Que llevó muy mal los casi dos años que estuvo allí sin mi tía que nació allí y la tuvieron que traer a España para poder trabajar, siendo esta la principal causa de su regreso a España.

Nací en Alemania, de padres españoles….

Elaborado por “3º_eso_12-13_3” – Alumno/a de Ciencias Sociales de 3º ESO del IES “Trinidad Arroyo” de Palencia, curso 2012-2013.

Hablar de migración es hablar de la historia de mi familia. Nuestra migración se remonta a la década de los años sesenta. Mis abuelos, como otros muchos españoles en la década de los sesenta, se vieron obligados a emigrar en busca de una vida mejor. Mis abuelos maternos cambiaron la Giralda por un pequeño pueblo del sur de Alemania y mis abuelos paternos abandonarían la capital palentina rumbo al mismo destino. Mi abuela materna trabajó a partir del año 1964 en una fábrica de hilos, concretamente de nylon. Mi abuelo materno se dedicó a la construcción de carreteras a partir del mismo año. Mis abuelos paternos trabajaron a partir del año 1964 como ayudantes de cocina.
Mi padre, que en aquel entonces tenía nueve años, se vio de repente en un país extranjero, cuya lengua no dominaba y que apenas sabía situar en un mapa. Con el paso del tiempo aprendió alemán, superó las burlas iniciales de sus compañeros de clase, quienes le veían como un “Ausländer”, es decir, un extranjero, e hizo amigos. Mi madre tuvo la inmensa suerte de nacer allí, crecer hablando el idioma y conocer desde su infancia la cultura del país.
A pesar de que ambas familias se adaptaron a su nuevo entorno, jamás dejaron de añorar su patria. Cada año aprovechaban las vacaciones de verano para volver a España, donde realmente se sentían como en casa.
Mis abuelos envejecieron, se jubilaron y regresaron a España para pasar aquí los últimos años de su vida. Mis padres crecieron, se conocieron, enamoraron y casaron.
Mis dos hermanas mayores y yo nacimos completamente integrados en la sociedad alemana. Dominábamos la lengua, la cultura y ya no éramos mofa de los niños alemanes. A pesar de vivir felizmente en aquel país, mi padre nunca dejó de añorar su país.
Por esta razón, cuando en el año 2001 su empresa, dedicaba a la fabricación de máquinas de rayo láser, le ofreció la posibilidad de trasladarse como técnico de mantenimiento a la sucursal española, no dudó en aceptar. Esta decisión fue un duro golpe para mi madre y hermanas, pues no querían dejar lo que hasta entonces había sido su vida para mudarse a un país que sólo conocían de las vacaciones veraniegas. Yo sólo tenía tres años, por lo que no guardo recuerdos de este episodio familiar.
Superadas las dudas iniciales, mi familia volvió a sus raíces, volvió a España. Los comienzos fueron muy duros. Mi padre tuvo que adaptarse a su nuevo trabajo y a una mayor responsabilidad en él. Mi madre tuvo que aprender a desenvolverse en un país casi extraño. Mis hermanas fueron las que peor parte se llevaron. Su dominio del español no era demasiado bueno y las relaciones con sus nuevos compañeros de clase tensas. Aún teniendo todo esto en contra, lograron aprobar aquel curso y promocionar al siguiente.
Como ya he contado, yo tenía tres años cuando volvimos a España. No tengo recuerdos de Alemania, salvo algunas imágenes de las grandes nevadas que caían en invierno. Empecé el jardín de infancia hablando ya español y teniendo una buena relación con mis compañeros.
Sin embargo, una de las mayores dificultades para todos fue aprender a vivir sin ver a nuestros familiares más cercanos todos los días. Mis tíos y primos siguen viviendo en Alemania, pero vienen durante las vacaciones a España. También yo he viajado en varias ocasiones a este país. Chapurreo la lengua y conozco parte de su cultura.

Emigración de mis abuelos a Dijon (Francia) a finales de los años 50

Elaborado por “3º_eso_12-13_2” – Alumno/a de Ciencias Sociales de 3º ESO del IES “Trinidad Arroyo” de Palencia, curso 2012-2013.

Mis abuelos maternos nacieron en la provincia de Santander en el año 1933. Después de la guerra civil se trasladaron a Palencia. Era una época de hambre y de escasez. Mi abuela me dice que iban a coger la fruta medio podrida para comérsela y que la comida estaba por raciones. La carne y el pescado casi que no lo veían salvo el pollo en días festivos. Mi abuela trabajó en la fabrica de mantas y la fabrica de armas (que aún existe). A los 12 años se fue de criada para una familia ya que se quedó huérfana de padre y su madre no sacaba suficiente dinero para toda la familia aun trabajando de sol a sol. Años mas tarde, cuando mi abuela tenía 18 se quedó huérfana de madre y adoptó el papel de madre con sus hermanos menores. En el año 1958 mis abuelos se casaron y como no había trabajo mi abuelo se fue a Dijon (Francia), donde estaban unos hermanos suyos viviendo. Mi abuela se reunió con él meses más tarde cuando éste encontró trabajo. Los primeros años fueron muy duros, ya que estaban en un país desconocido cuyo idioma ignoraban. Mi madre y sus dos hermanas nacieron allí. Me cuenta que vivieron de pequeñas en una habitación con derecho a cocina, con aseo comunitario y un lavabo en el rellano. Mi madre me dice que recuerda a mi abuela subir el agua en una palangana para lavar los platos o la ropa, y está muy agradecida a mis abuelos porque aunque no les sobraba nada…nunca les ha faltado comida y de ropa con un quita y pon se arreglaban.

La vida fue muy dura para mis abuelos. Mi abuelo iba a las tiendas, y cuando quería huevos, imitaba a la gallina o hablaba por gestos. El idioma fue un handicap para ellos, de hecho nunca lo han logrado a aprender, pero se daban a entender y entendían. Después se fueron cambiando de piso con un poco más de comodidades. Mis abuelos se sacrificaron para dar estudios a sus hijas, y los dos trabajaron toda la vida. Mi abuelo era albañil y mi abuela ha hecho limpieza en casas particulares y al final en oficinas. Mis abuelos tenían la ilusión de volver a vivir algún día en Palencia. Cuando podían toda la familia iba de vacaciones a España, y asi mi madre conoció a mi padre, uno de esos veranos. La ilusión de regresar a España para la jubilación se truncó cuando un coche atropelló a mi abuelo en una acera y lo mató en marzo de 1987.

Yo no conocí a mi abuelo, pero mi madre me habla de él. Mis abuelos en Francia iban a un “centro español” a reunirse con otros emigrantes españoles en busca de raíces españolas. Mi madre se sabe todas las canciones españolas populares porque en el centro era lo que se escuchaba. Era como transportarse a España durante unos minutos todos los domingos. Los pisos donde vivieron mis abuelos eran de alquiler porque el gobierno francés da ayudas por tener hijos “allocations familiales” y gracias a eso, el último piso donde vivió mi madre estaba bien, no de lujo pero con comodidades.

Migraciones familiares: dentro de España y hacia Marruecos y Alemania

Elaborado por “2º_eso_7”
Alumno/a de Ciencias Sociales de 2º ESO del IES “Trinidad Arroyo” de Palencia
, curso 2010-2011.


Mis padres proceden cada uno de lugares diferentes, así que hablaré primero de uno y después del otro.

PROCEDENCIA DE MI PADRE

La familia de mi padre procede de la provincia de Murcia; mis abuelos paternos vivían en Molina de Segura y mi abuelo emigró en busca de trabajo a Palencia, en concreto a Astudillo; él se dedicaba a nivelar tierras; primero vino mi abuelo solo y al poco tiempo vinieron mi abuela, mi padre y mis tíos, era el año 1967. Mi padre tan solo tenía 3 años, y en principio sería solo para una temporada y volverían a Murcia, pero al final se quedaron a vivir en Astudillo.

Al producirse la emigración en el mismo país fue más sencillo, pues el idioma era el mismo y muchas de las costumbres era iguales aunque algunas cambiasen. Lo que peor llevaron fue estar lejos de todos sus familiares, ya que todos estaban en Murcia, pero lo compensaron con el buen recibimiento de las personas del pueblo.

PROCEDENCIA DE MI MADRE

La familia de mi madre desciende toda de Astudillo, pero mi abuela materna vivía en Reinosa (Cantabria), y mi abuelo materno vivió hasta los 20 años en Astudillo aunque después emigró en busca de trabajo a Torrelavega (Cantabria); en Torrelavega se conocieron y allí vivieron y allí nacieron mi madre y mis tías. Mi madre veraneaba en Astudillo y así se conocieron mis padres. El motivo por el que mi madre se trasladó a vivir a Astudillo fue para casarse.

El pasar de vivir de un entorno urbano a uno rural fue un poco costoso para mi madre ya que en el rural no tenía ciertas comodidades y servicios que si tenía en el urbano, y también las oportunidades para encontrar trabajo eran mayores en la ciudad que en el pueblo.

MIGRACIONES FAMILIARES

Aquí hemos nacido mi hermana y yo, aunque mis padres también protagonizaron una emigración al extranjero, pues en 1994 mis padres emigraron a Marruecos, a Sidi Bennour, donde permanecieron 3 años, trabajando mi padre en la nivelación de tierras; pasado ese tiempo regresaron a Astudillo y aquí permanecen desde entonces.

El emigrar a otro continente, con una cultura muy distinta a la suya, les supuso a mis padres un gran esfuerzo para adaptarse, pues todo era distinto, tanto las costumbres, como las comidas, el idioma (que tuvieron que aprender), la forma de pensar de las personas, etc. Además, se añadía el estar lejos de la familia a muchísimos kilómetros, aunque no fueron solos, pues también emigraron junto a ellos un grupo de españoles , con lo cual formaron allí una pequeña comunidad de españoles que les facilitó la estancia, aunque no perdieron la oportunidad de relacionarse con los marroquíes y aprender a convivir con ellos.

Mi abuelo materno también emigró al extranjero en el año 1964, a Düsseldorf, Alemania; y estuvo allí 7 años trabajando en Correos, aunque, a diferencia de ahora, en aquellos años las personas que emigraban a países como Alemania, solo podía hacerlo si tenían un contrato de trabajo, sin embargo ahora las personas emigran de unos países a otros sin necesidad de contrato y cuando llegan a esos países a veces no hay trabajo para ellos y eso supone un problema bastante importante pues hace que suba el paro en esos países [¿? Esto realmente no es así Ver NOTA DEL PROFESOR ].
Para mi abuelo, el irse a trabajar a Alemania fue un gran sacrificio, pues estaba allí solo (como muchos otros españoles), lejos de su mujer, de sus hijas y de su familia, que estaban aquí en España. Mi abuelo solo viajaba a España dos veces al año, y estaba 15 día cada vez y no pudo regresar a España definitivamente hasta que no encontró trabajo aquí. Mi abuelo, al igual que mis padres, se encontró también con la dificultad del idioma, que también él tuvo que aprender para poder comunicarse con los demás.


NOTA DEL PROFESOR. Eso realmente no es así: se calcula que al menos la mitad de los españoles que emigraron lo hicieron sin contrato de trabajo ; y hoy en día en España para inmigrar legalmente es necesario un contrato de trabajo (véase periodismohumano.com/… o www.swissinfo.ch/…); por otro lado, el paro no es el resultado de la llegada de inmigrantes, el tema es más complejo –si fuese así, el paro sería mayor en los países inmigrantes y menor en los de emigrantes, y suele ser al revés-.

La pérdida de población de Resoba, un pequeño pueblo de la montaña palentina

Elaborado por “2º_eso_5”
Alumno/a de Ciencias Sociales de 2º ESO del IES “Trinidad Arroyo” de Palencia
, curso 2010-2011.


El pueblo de mi padre, Resoba (en la montaña palentina, a 7 Kilómetros de Cervera de Pisuerga), es un claro ejemplo del éxodo rural que ha habido en España, ya que fue perdiendo población hasta tener menos de 50 habitantes, cuando antes tenía unos 130 habitantes.

Los jóvenes emigraron hacia las grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Bilbao, Zaragoza… Y como el pueblo tenía cada vez menos habitantes y menos niños, en el año 1967 cerraron la escuela. Así, los niños que había en el pueblo tuvieron que ir a estudiar a otros pueblos de la provincia como Saldaña, Cervera de Pisuerga o a la ciudad Palencia. Pero como pocas personas eran los que se podían permitir tener coche y los demás no podían llevar a sus hijos por las mañanas y recogerles por las tardes del colegio todos los días, casi todos los niños tuvieron que quedarse a dormir en los colegios, así que fueron a internados.

De ese modo solo iban a casa (aproximadamente) tres meses en todo el año (una semana en semana santa, otra semana en navidad y dos meses y medio en verano). Así, esos niños pasaron de estar todos los días con sus padres a verles muy poco y tuvieron que aprender a ser independientes desde muy pequeños. Mi padre, por ejemplo, tuvo que ir interno al colegio de Saldaña con solo 6 años y allí tuvo que llevar un día a día normal sin sus padres, no como ahora que los niños van al colegio, andando o en coche o autobús, y vuelven a su casa todos los días y están con sus padres.

Así fue como el pueblo fue perdiendo habitantes, que se fueron del pueblo a vivir a otras ciudades por varios motivos: uno de ellos era que la ciudad atraía a muchos jóvenes que querían vivir en lugares más grandes y con más recursos e industrias, ya que en el pueblo solo se dedicaba la gente a la agricultura y a la ganadería, y en esa época no había la maquinaria que hay ahora; por ello, el trabajo era mucho más difícil y laborioso y había que trabajar bien la tierra y prepararla día a día, y respecto a la ganadería había que cuidar y alimentar a las vacas y demás animales, curarles si se ponían enfermos y obtener de ellos los recursos que necesitaban para sobrevivir y alimentarse, como por ejemplo la leche, los huevos, la carne…. El pueblo se fue quedando pequeño porque sin más servicios que un bar, que hacía las veces de tienda con algunas chucherías, y sin escuela, el pueblo parecía más pequeño y solitario, y mucha gente prefería ir a vivir a lugares con más comercios e industrias y más avances y comodidades.

Además, cuándo nevaba en invierno se quedaban incomunicados cierto tiempo ya que no había máquinas quitanieves, y no podían ir a otros pueblos a comprar, por eso congelaban pan y se alimentaban de las verduras y hortalizas que daban los huertos [¿?] y de la carne, la leche y los huevos de las vacas, gallinas, ovejas…que tenían.

Y así, es como el pueblo perdió mucha población y pasó de tener 130 habitantes, niños, adultos y ancianos viviendo y trabajando allí, a que solo estuvieran habitadas cuatro casas en total durante todo el año, ya que todas las demás solamente se habitan algunos periodos de Semana Santa, o en Navidades y/o alguna semana o mes en julio y agosto; en esas temporadas en pueblo suele estar lleno de gente que viene de las ciudades y que procede del pueblo pero que vive fuera. Y así el pueblo ha experimentado el éxodo rural que hubo en nuestro país y ha perdido bastante población, aproximadamente unos 80 habitantes.

Mi emigración desde Bulgaria

Elaborado por “2º_eso_4”
Alumno/a de Ciencias Sociales de 2º ESO del IES “Trinidad Arroyo” de Palencia
, curso 2010-2011.


Cuando una persona hace la elección y toma una decisión siempre piensa lo mejor para ella y para la gente que quiere.

Quedarse o irse de Bulgaria fue la decisión más difícil que habían tomado mis padres. Ellos trabajan desde los 18 años. Teníamos una empresa familiar de transporte internacional. El negocio iba bien, pero hasta un momento. Clientes incorrectos, la competencia y la actitud pasiva del país fue el motivo de que lo dejasen y que busquen otra oportunidad. Hubo comprensión entre los dos países (Bulgaria y España): intercambiar trabajadores [¿?]. Mi padre se presentó a una entrevista y le escogieron como camionero. Así el 20.01.2006 él estaba en Gandía y empezó a trabajar. Mi hermana y yo nos quedamos en Bulgaria con mi madre. Mi familia estuvo separada un año y medio.

Mi ciudad se llama Pleven. Es la séptima ciudad más grande de Bulgaria. Se encuentra al norte, en la llanura del Danubio. Tiene un pasado histórico muy interesante. En los años del socialismo tuvo una industria muy avanzada, pero en los años de la democracia las cosas cambiaron. Pleven sigue siendo una ciudad preciosa, pero la falta de trabajo y perspectiva hace que mucha gente joven emigre a Sofía – nuestra capital-, o a otros países.

Entonces yo tenía 11 años. Mi hermana y yo hemos tenido una maravillosa infancia. Mis padres siempre tratan de que tengamos todo lo que necesitemos, son cuidadosos, quieren que tengamos buena educación y quieren lo mejor para nosotras. Entonces mi vida era la escena. Bailaba folclore búlgaro desde los 4 años: ensayos, conciertos, giras…: no me quedaba mucho tiempo para jugar, pero estaba realmente feliz. Es esto lo que ahora de verdad me hace falta. Mis padres me enseñaron que cualquier cosa tiene un precio, un precio que tenemos que pagar.

Mi padre cambió de empresa y empezó a trabajar en Burgos. Eligió Palencia como la ciudad en la que íbamos a vivir. Alquiló un piso y así en agosto del año 2007 mi madre, mi hermana y yo ya estábamos en Palencia. Eso fue un verdadero desafío. Ninguna de nosotras se había imaginado lo difícil que puede llegar a ser la vida hasta que te acostumbras y hasta que te adaptas. Estábamos solas, sin familiares y amigos, en un país desconocido. Todo era desconocido para nosotras.

El mayor obstáculo fue el idioma. Conocimos a gente buena (búlgaros), que nos ayudaron. Ayudaron a mi madre, porque mi padre siempre viaja y está con nosotras solamente los fines de semana. Nos matricularon en el instituto con mi hermana, nos sacamos documentos de indentidad. El primer día de clase: una pesadilla. En Bulgaria se celebra a lo grande, aquí entras en el aula y empiezan las clases. Aquí no hay un ramo de flores para el tutor, no hay canciones, ni siquiera hay deseos para un año escolar exitoso. Empecé a adaptarme, pero no estaba feliz. Creaba problemas a mis padres, a los profesores, llanto y lágrimas… años difíciles de la adolescencia. No salía de casa, no tenía amigos, no iba a clase. Pasó todo, logré pasar por todo y ahora estoy muy bien. Conmigo todo va bien, pero [en otros casos ha habido más problemas]. Resultó que estas pruebas me hicieron más fuerte y me hicieron madurar rápidamente.

Generalmente pensamos que nuestro país de nacimiento es el mejor para vivir pero aveces no es así. Llevo a Bulgaria en mi corazón.Vivo con el pensamiento que algún dia volveré y haré algo por mi país. Ahora estoy aquí y recibo unos estudios buenos y aprovecho todas las oportunidades que me ofrece la vida. Echaba la culpa a mis padres por la elección que habían tomado de traerme aquí, pero vendrá algún día en el que les agredeceré muchas cosas, estoy segura de eso. Me enseñaron que la vida es una lucha, la lucha es victoria y la victoria es felicidad.

Mi abuelo emigró a Francia y a Alemania (años 60)

Elaborado por “2º_eso_3”
Alumno/a de Ciencias Sociales de 2º ESO del IES “Trinidad Arroyo” de Palencia
, curso 2010-2011.


Mi abuelo fue uno de los emigrantes hacia Francia y otros países europeos. Emigró porque había poco trabajo en España. Fueron contratados por los franceses para efectuar el trabajo de la vendimia en un periodo aproximado de tres meses hasta que se acabara la recolección de las uvas, aproximadamente en el año 1967.

También estuvo en Alemania, dos años después, en una fábrica que plastificaba documentos y otras cosas. En aquella época Alemania estaba dividida por el Muro de Berlín. Los alemanes se portaron muy bien: les dieron muchos regalos y les ayudaron mucho, les daban de comer y les ayudaron a buscar casa. Al principio le costó mucho adaptarse al horario de las comidas.
Los españoles en Alemania se juntaron para hacer actividades como grupos de teatro, reuniones… y hablaban de España y de por qué se habían ido a Alemania y todos decían que era por el trabajo. Se encontraba muy triste porque se encontraba lejos de su familia; se comunicaba con ellos por medio de cartas. Una vez fue mi abuela con dos de sus hijas porque se encontraba enfermo y las trataron muy bien, porque eran personas muy buenas.

En la época de Franco era cuando más personas iban al extranjero.
La moneda con la que le pagaban en Francia era el franco y en Alemania el marco.

Las tres migraciones de mis abuelos

Elaborado por “2º_eso_2”
Alumno/a de Ciencias Sociales de 2º ESO del IES “Trinidad Arroyo” de Palencia
, curso 2010-2011.


PROCEDENCIA

Mis abuelos proceden de la provincia de Palencia. Mi abuela procede de un pequeño pueblo  situado en el páramo de Villota, San Andrés de la Regla. Mi abuelo, de otro pueblo, próximo al anterior, pero perteneciente a la vega de Saldaña, Barrios de la Vega [los dos en la provincia de Palencia].

1ª MIGRACIÓN: TÉRMICA DE VELILLA DEL RÍO CARRIÓN

En los años 60 en los pueblos empezaba a escasear el trabajo en el campo y los padres no podían mantener a los hijos.
Mi abuelo comenzó a trabajar muy pronto, a edad muy temprana, en faenas del campo y de ganado, así que, cuando fue mayor comenzó a buscarse la vida, encontrando trabajo fuera de su pueblo en un empresa constructora llamada ENTRECANALES Y TAVORA S.A., dicha empresa estaba construyendo la Térmica de Velilla del Río Carrión, por lo que mi abuelo comenzó en este pueblo en 1961 y estuvo allí durante 2 años, hasta 1963.
Mientras tanto, mi abuela se dedicaba a trabajar en el campo para las familias de otros pueblos que tenían muchas tierras y después como sirvienta en casas de personas adineradas (como se decía en la época), sobre todo en Madrid y en Palencia capital.

2ª MIGRACIÓN: BARACALDO

Una vez que su trabajo concluyó en la Térmica de Velilla de Río Carrión, la empresa, anteriormente mencionada, le trasladó en 1963 a Baracaldo, ya que allí se estaban construyendo los Altos Hornos Asensio; aquí estuvo otros 3 años hasta 1966. Entre medias de estos años mis abuelos, que eran novios, se casaron, y mi abuela se fue con él a comenzar su vida en común y durante su estancia en Baracaldo tuvieron su primer hijo. Cuando terminó su trabajo en este pueblo, estuvieron medio año en Sestao, también en la construcción de los Altos Hornos.

3º MIGRACIÓN: VUELTA A LA PROVINCIA DE PALENCIA

Terminado el trabajo en los Altos Hornos, a mi abuelo le mandaban a trabajar a  Tarragona, y no quiso ir porque él comenzaba a ver su futuro de un lugar para otro, sin tener un lugar fijo donde vivir con su familia, así que dejó la empresa y regresó a la provincia de Palencia, más concretamente a la capital.
En Palencia la vida estaba muy difícil y le iba a costar salir adelante, por lo que comenzó a trabajar en un taller, estuvo 2 años y, como le iba mal, se metió en la construcción durante dos años; después estuvo trabajando durante 14 años en el matadero de Palencia MAFRIPASA. Este matadero, con el paso de los años, cerró y todos sus trabajadores, incluido mi abuelo, fueron despedidos, por lo que sus años de trabajo, hasta su jubilación, los acabó en la construcción.